Cómo controlar los celos.Recomendaciones que pueden ayudar a la persona celosa.
Los rasgos más acusados de los celos son la desconfianza y sospecha permanente en la otra persona, situaciones que perjudican gravemente la relación amorosa. Por lo tanto, encontramos una serie de causantes, entre ellos:
1. Falta de confianza en uno mismo: las personas inseguras muchas veces no se sienten merecedoras del amor de su pareja y esto los lleva a desconfiar de la sinceridad y el cariño del otro. Siempre están pensando que en cualquier momento su pareja puede conocer a alguien más atractivo y tienen miedo a que descubra lo poco que vale en realidad.
2. Experiencias familiares: es probable que una persona que haya presenciado escenas de celos en sus padres tenga más predisposición a ser celoso que otra cuyos padres se
sentían seguros el uno del otro.
3. Experiencias vividas: las personas que han sido traicionadas alguna vez por alguien en quien confiaban es más probable que posteriormente desarrollen una personalidad celosa.
4. Trastornos psicológicos: las personalidades narcisistas e histriónicas tienen una gran tendencia a desconfiar continuamente de los demás y por consiguiente a desarrollar celos excesivos.
Cómo controlar los celos
Para las fuentes consultadas, existen una serie de recomendaciones que pueden ayudar a la persona celosa, pero siempre que ella desee con todas sus fuerzas acabar con esta actitud obsesiva.
Las personas celosas deben identificar si existen realmente razones para sentir celos. En caso de que existan motivos para actuar de tal forma, éstos se deben expresar inmediatamente a la otra persona, con la finalidad de evitar malos entendidos y un deterioro en la relación.
También es recomendable hacer una lista de las ideas o celos, escribiendo junto a cada uno las razones que hacen pensar en ellos y las pruebas que se tienen para que sean ciertos los pensamientos.
Asimismo, se debe limitar la palabra “celos” del vocabulario porque hace referencia a una actitud no deseada. En lugar de decir “soy celoso” es mejor decir “actúo celosamente”, ya que de esta manera se hace referencia a un hecho concreto y no a la propia identidad de la persona. Algunas actitudes a tener en cuenta son:
1- Evitar pensamientos destructivos que hacen que el problema de los celos se agrave e intentar sustituírlos por otros de seguridad y confianza que ayuden a frenarlos.
2- Procurar ser más tolerante y dejarle su espacio a la pareja: evitar ese impulso irrefrenable que lleva a estar en todo momento controlando y preguntándole sobre lo que hace y con quien.
3- Comentar lo que ocurre a algún amigo de confianza y pedirle un consejo. No olvidar que ocultar el sufrimiento y negarlo hace que se potencie cada vez más.
4- Reflexionar sobre lo que nos ocurre e intentar aclarar las ideas.
5- No cegarse con la rabia e intentar buscar soluciones al problema.
6- Evitar culpabilizar a alguien de lo que pasa. Procurar ser responsable de lo que se siente y no olvidar que los actos dependen de nosotros y somos los únicos que podemos cambiar la conducta ante lo que estamos sintiendo.
En definitiva, deberíamos esforzarnos en apreciar los celos como síntoma de amor verdadero y prevenirlos cuando se descontrolan y vuelven dañinos. Es decir, si la situación está desbordada, lo mejor será acudir a un profesional que nos ayude en el reaprendizaje de nuevas conductas.
Porque si aprendemos a controlar estos impulsos, los celos nos pueden ayudar a apreciar y valorar a la persona que tenemos al lado y sobre todo, a cuidar su amor.
Fuente
Autor: Karina Vimonte
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